Cuaderno de vendimia
Fermentación espontánea en tinajas de barro
Tres vendimias seguidas en la parcela de Valdechueca: arranques lentos, temperaturas bajas y una parada de fermentación que decidimos no corregir.
Leer el cuadernoCada persona llega a una bodega pequeña desde un sitio distinto. Unos buscan una botella para una cena concreta, otros quieren entender qué pasa dentro de una tinaja antes de decidir si merece la pena subir a La Rioja. Aquí reunimos situaciones reales que nos encontramos cada temporada y cómo las resolvemos sin forzar el vino ni la experiencia.
Cada visita a la bodega o cada cata cambia según lo que busques. Antes de reservar, muchos prefieren entender cómo trabajamos el barro, por qué insistimos con uvas que casi nadie planta y qué diferencia hay entre criar en ánfora o en roble. Estos tres cuadernos recogen justo eso, con las notas de nuestras propias añadas y los errores incluidos.
Cuaderno de vendimia
Tres vendimias seguidas en la parcela de Valdechueca: arranques lentos, temperaturas bajas y una parada de fermentación que decidimos no corregir.
Leer el cuadernoVariedades
Maturana tinta, Tempranillo blanco y Garnacha gris: qué dan en bodega cuando se vinifican solas y qué problemas siguen teniendo en el campo.
Ver el reportajeCrianza
El mismo mosto dividido en dos recipientes durante seis meses, con catas cada seis semanas y las notas tal como salieron, sin retocar.
Comparar crianzasSi lo que quieres es ver de cerca cómo se comportan estas elaboraciones, en la página de reseñas de visitantes hay comentarios de catas recientes con detalle de lo que se sirvió y en qué orden.
Cada botella de Varmint Wine sale de una parcela concreta y de una fermentación que no se repite igual dos años seguidos. Eso obliga a pensar el vino desde la situación de quien lo va a abrir: una cena larga, una sobremesa de domingo, una cata entre amigos que quieren entender qué están bebiendo. Estas son las adaptaciones que aplicamos según el caso.
Si vas a servir un plato de cuchara, un guiso de setas o un queso curado, elegimos la Garnacha de Valdechueca criada en ánfora. Su acidez alta y su tanino ligero sostienen la grasa sin tapar el plato. No es un vino para guardar diez años: está pensado para beberse en los tres o cuatro siguientes a la vendimia.
Cuando el objetivo es entender qué hace el barro frente al roble, preparamos lotes paralelos del mismo mosto. Misma uva, mismo día de vendimia, distinto recipiente. La diferencia se nota en la textura y en cómo evoluciona el color en copa. Es la adaptación que más pedimos para grupos pequeños de seis a diez personas.
Si buscas algo que no encuentres en una tienda de barrio, la Maturana tinta y la Garnacha gris son la vía. Son uvas difíciles en el campo, con rendimientos bajos y añadas irregulares. Cuando salen bien, dan vinos con una tensión distinta. Cuando no, lo decimos y no las embotellamos como si nada.
Para quien viene a la bodega, adaptamos el recorrido según lo que quiera ver: la nave de tinajas, la sala de crianza o las parcelas viejas. Si vienes en grupo grande, priorizamos la parte de elaboración. Si vienes solo o en pareja, nos quedamos más tiempo en la cata y en los detalles de cada añada.
Trabajamos sin aditivos y sin corregir la acidez, así que algunas añadas salen más cerradas o más salvajes que otras. En lugar de mezclar para igualar el perfil, mantenemos cada lote separado y lo explicamos en la ficha. Quien compra sabe qué está bebiendo y por qué esa botella concreta sabe así.
Los vinos sin sulfitos añadidos son más sensibles al calor y a los golpes de transporte. Por eso adaptamos el embalaje según la época del año y recomendamos guardarlos en un lugar fresco y oscuro, lejos de la cocina. Si vas a tardar en abrirlos, mejor una temperatura estable que una bodega improvisada.
Si quieres ver cómo aplicamos estas adaptaciones en una añada concreta, puedes leer el cuaderno de fermentación espontánea en tinajas de barro o escribirnos desde la página de contacto para contarnos tu caso.
Cada grupo llega con una idea distinta de lo que quiere entender. Quien viene por primera vez suele quedarse con la fermentación en barro; los que ya conocen la Rioja buscan las parcelas viejas de Garnacha y Maturana tinta. Si nos dices con antelación cuántos venís y qué os interesa, preparamos el recorrido en función de eso y no al revés.
Las visitas se cierran con una cata de tres vinos de la añada en curso, servidos en la nave de crianza. A partir de ahí, cada grupo decide si quiere seguir con una botella abierta de la parcela que más le haya llamado la atención.
Cuando una bodega pequeña cambia de recipiente, de variedad o de ritmo de fermentación, no basta con una recomendación genérica. En Varmint Wine revisamos cada caso con la persona que lo plantea: qué parcela tiene, qué añada maneja, qué quiere conseguir en boca y qué límites reales existen en su nave o en su presupuesto de trabajo. A partir de ahí proponemos un ajuste concreto, no un catálogo cerrado.
La mayoría de las consultas llegan por fermentaciones que se atascan, por dudas con variedades minoritarias como la Maturana tinta o por la decisión de pasar de barrica a ánfora. Respondemos con lo que hemos probado en nuestras propias parcelas de La Rioja Alta, incluidas las añadas que no salieron como esperábamos.
Si tu situación no encaja en ninguno de los escenarios habituales, escríbenos igualmente: preferimos decirte con claridad si podemos ayudarte o si conviene derivarte a otro perfil de asesoría.